
Experiencia agridulce. Ibamos a hacer el águila imperial y uno que me apetecía mucho, el bigotudo. La persona que nos reservó todo fue muy eficiente. Cogimos un hostal con desayuno y nos citaron en el Taray a las 8. Nos levantamos a las 7 y fuimos desayunar. En esa zona no había cobertura. A las 7:15 volvamos a la habitación y vi llamadas perdidas del guía. Se supone que teníamos que estar allí a las 7 para entrar antes del amanecer, pero ellos mismos nos habían citado a las 8. Resultado... llegamos al hide en una finca espectacular, ya de día. Y el águila imperial que estaba entrando un 90 por ciento de las veces...NO entró. Vinieron Laguneros y busardos ratoneros.
Para el Bigotudo nos dijo la chica que reservó que no había entrado todavía pero que no sabría seguro hasta cercano a la fecha. Pues bien el guía nos dijo que entraban sin problema, pero como que había poca agua y no se podía acceder con barca hasta el hide ... y digo yo... ¿no podrían haberlo dicho antes?
Finalmente nos ofrecieron hacer el cernícalo y el Alcaudón Real, cosa que pudimos hacer, y disfrutamos un montón.
Como resumen. Finca espectacular, Guía majísimo y muy profesional, Luz espectacular , hides bien preparados y lo que entró lo disfrutamos mucho....ofrecen hidrohide también.
Contras, descoordinación con el servicio de reserva y sobre todo falta de comunicación y decir las cosas como son y que la decisión la tome el cliente antes de ir.
https://www.hideseltaray.com/hidrohide/